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La existencia y la condición humana

Las preguntas existenciales

En el transcurso de la vida nos encontramos a menudo con circunstancias y eventos que despiertan en nosotros ciertas preguntas existenciales que cuestionan la esencia misma de nuestro ser. Una pregunta existencial es una formulación básica que apunta a la condición del ser humano en el mundo. Es la formulación de una pregunta básica, del tipo de “¿cuál es el sentido de mi vida?” o “¿por qué nunca soy feliz?”. La pregunta que puede adoptar muchas otras formas como “¿para qué vivo?”, “¿qué hago yo en este mundo?”, “¿qué haré con mi vida?”, “¿existe vida después de la muerte?” o “¿de qué sirve la vida si todos vamos a morir?”, etc. Todas esas preguntas llevan generalmente la conciencia de la mortalidad y la finitud del individuo, así como a la certeza de la imposibilidad de llevar el tiempo atrás. Estas preguntas sin respuesta pueden llevarnos a situaciones desesperadas, a la depresión o a lo se le ha llamado crisis existenciales porque no cuestionan la esencia del hombre sino su existencia en el mundo.

La condición humana y la lucha por la libertad

La condición humana de la que hablamos no es la descripta en la famosa obra de André Malraux sino la condición que justifica una vida que va desde el nacimiento, la juventud, la madurez, la vejez y la muerte. Es lo que determina la esencia y el devenir de un individuo.

La condición humana es estar sometido a un mundo precario donde la vida nos muestra que cada acción y cada paso adelante implican también el descubrimiento de nuevos misterios  y de nuevas condiciones. La historia del mundo es una constante lucha contra la esclavitud y a la vez una toma de conciencia  de sus límites y de sus posibilidades. Pero la esclavitud y libertad no existen una sin la otra como bien lo había visto Hegel. La lucha contra ese estado fatal de la vida es una realización que tiende a  superar o por lo menos mejorar sus condiciones. Pero el ser humano no puede esperar de realizarse plenamente en este mundo ni conocer la realidad última sin un compromiso completo de sí mismo y sin el resplandor de una cierta esperanza de un mundo mejor y libre de condicionamientos. La cuestión de la realización es inseparable de la libertad.

Tenemos un sentimiento trágico de la vida

miguel de unamunoLa condición humana califica la visión que el hombre puede tener de su propia existencia, con relación al mundo que lo rodea. Es una noción difícil de explicar puesto que el Hombre mantiene una relación conflictiva entre el ser del cual no puede separarse y el ser que él no conoce realmente y del cual él se interroga sin cesar. En el fondo tenemos una desesperada pretensión de inmortalidad. Y si no existiéramos? Podemos imaginar el mundo sin nosotros, después de la propia muerte, pero nos es imposible imaginarnos no existiendo. Tenemos lo que Miguel de Unamuno llamó “hambre de inmortalidad”.

“Nos es imposible concebirnos como no existentes, sin que haya esfuerzo alguno que baste a que la conciencia se dé cuenta de la absoluta inconsciencia, de su propio anonadamiento. Intenta, lector, imaginarte en plena vela cuál sea el estado de tu alma en el profundo sueño; trata de llenar tu conciencia con la representación de la inconsciencia, y lo verás. Causa vértigo el empeñarse en comprenderlo. No podemos concebirnos como no existiendo.” (1)

(1) Miguel de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida, cap II, El hambre de inmortalidad.

Lecturas relacionadas
Miguel de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida (pdf)