59.- HUAN / LA DISOLUCIÓN (La dispersión)
El viento que sopla sobre el agua la dispersa, disolviéndola en niebla y espuma. Se sugiere que cuando la energía vital de un hombre se encuentra obstruida en su interior, la suavidad sirve para despertarla y traerla a luz. EL JUICIO: “Disolución. Éxito. El rey se acerca al templo. Será provechoso cruzar las grandes aguas. La perseverancia es ventajosa”. El texto del hexagrama está relacionado con Ts’ui, la reunión, el recogimiento (N° 45). Allá se trata de juntar lo que ha estado separado, como el agua se junta en los lagos sobre la tierra. Aquí se trata de la dispersión y de la disolución del egoísmo que separa. El hexagrama “la disolución” muestra en cierta manera el camino que conduce a la reunión y al recogimiento. Eso explica la analogía entre los textos. LA IMAGEN: “El viento sopla sobre el agua: La imagen de la disolución. Así, los reyes antiguos rendían sacrificios al Señor y construían templos.” En otoño y en invierno el agua se coagula y se hiela. Cuando llegan las suaves brisas de la primavera, la rigidez cesa y lo que estaba disperso en témpanos se funde y se reúne. Es lo mismo en el espíritu del pueblo. La dureza y el egoísmo endurecen el corazón y esta rigidez lo separa de todo el resto. La codicia y el egoísmo aíslan los humanos; por eso es necesaria una emoción religiosa que se apodere de los corazones. Ellos deben disolverse invadidos de un temor sagrado ante la eternidad, sentirse ocupados por una emoción ante la presencia intuida del creador común de todos los seres, y experimentar la unidad gracias al poder del sentimiento de comunión percibido durante el culto de adoración rendido a la divinidad. LAS LINEAS: Seis en la basé significa: “Fortuna. Trae ayuda con la fuerza de un caballo.” Aquí se trata de la importancia de superar la desunión antes de que se haya realizado completamente, venciendo los primeros síntomas desde su aparición como si se dispersaran las nubes antes que aparezcan la tormenta y la lluvia. En tales momentos, cuando las divergencias de sentimiento comienzan a hacerse sentir y aparecen las consecuencias de los malentendidos, hay que actuar con rapidez y vigor para disipar las incomprensiones y la desconfianzas recíprocas. * Nueve en el segundo lugar significa: “En la disolución se recurre a su apoyo. Los remordimientos desaparecen.” Cuando alguien descubre en sí mismo los comienzos de una alienación de los demás, de la misantropía y del descontento, es importante procurar disolver esos bloqueos. Uno debe ponerse interiormente en ruta para encontrar un apoyo. Tal soporte no se encuentra jamás en el odio sino en un juicio siempre moderado y justo sobre los hombres, aliado con la buena voluntad. Si se recupera una visión libre sobre la humanidad y si se disipan todos los descontentos malhumorados, también desaparecen todos los motivos de remordimiento. Seis en el tercer lugar significa: “Se disuelve a sí mismo. Sin remordimientos”. Hay circunstancias donde el trabajo es tan arduo que ya no se puede más pensar en sí mismo. Se deben dejar completamente de lado la propia personalidad y dispersar todo lo que el yo quisiera reunir a su alrededor para formar una barrera contra los demás. Es solamente sobre la base de un gran renunciamiento que se adquiere la fuerza necesaria para realizar grandes tareas. De esa manera, poniendo nuestras metas fuera de nosotros en una causa importante, podremos alcanzar esa posición. Seis en el cuarto lugar significa: “Se destaca de su grupo. Sublime fortuna. Por la disolución se pasa a la acumulación. Es algo en lo que la gente común no piensa.” Cuando se trabaja en una tarea que tiene un alcance colectivo, uno debe apartarse de las amistades privadas. Es solamente cuando uno se mantiene por encima de los grupos que uno puede cumplir una obra decisiva. Quien se atreve a renunciar así a lo que es próximo ganará lo que está alejado. De todas maneras, para poder comprender esta manera de ver, es necesario tener una vista amplia sobre el conjunto de los diferentes aspectos de la vida y de sus conexiones, y de ello solo son capaces las personas que son fuera de lo común. O Nueve en el quinto lugar significa: “Sus fuertes gritos disuelven como el sudor. Disolución. El rey permanece sin reproches.” En tiempos de dispersión y separación generales, una gran idea es un punto alrededor del cual se organiza la recuperación. Como una enfermedad que termina su crisis con abundante sudor, en épocas de obstrucción general, las ideas estimulantes constituyen una verdadera liberación. Los hombres tienen un punto alrededor del cual pueden reunirse: un hombre en posición gobernante, capaz de disipar los malentendidos. Nueve en la cima significa: “Disuelve su sangre. Irse, manteniéndose a distancia, salir, permanecen sin reproches”. Disolver la sangre significa disolver lo que podría traer sangre y heridas, es decir, evitar el peligro. Sin embargo, el pensamiento expresado aquí no es evitar las dificultades solo para sí mismo, sino que uno libera los seres queridos ayudándoles a partir antes que llegue el peligro, mantenerse a distancia de un peligro que ya está presente y a salir de un peligro que ya los ha atacado. De esta manera se actúa correctamente.
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