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El Yoga en el Bhagavad Gita

Kṛṣṇa consejero de Arjuna

Sin dudas, uno de los eventos principales del Bhagavad Gita es el diálogo entre el héroe Arjuna y Kṛṣṇa, avatar del dios Viṣṇu, que es el auriga que conduce el carruaje hacia la batalla final. Cuando Arjuna debe hacer sonar una caracola anunciando el debut del combate y viendo a sus amigos y parientes en el campo adverso, se llena de desaliento sabiendo que en la batalla perecerán sus parientes, tíos y primos. Confiándose a su maestro y consejero Kṛṣṇa, Arjuna le hace parte de su tristeza y de la confusión que lo lleva el dilema de que cumpliendo con su deber de conducir su ejército contra su enemigo, eso también lo lleva a matar miembros de su familia con los cuales tiene fuertes lazos afectivos.
“40. Con la destrucción de una familia desaparecen sus virtudes y tradiciones, y al faltar estas virtudes, la iniquidad corroe el seno de la familia.
41. Cuando esto sucede, Oh Kṛṣṇa, las mujeres de esa familia se corrompen, y su corrupción origina gran confusión en las castas y en el orden social.
42. Este desmán llevará a la familia y a los destructores de la familia a un destino fatal. Los espíritus de sus muertos sufrirán en el infierno al verse privados de las ofrendas y los ritos funerarios.
43. El delito de los destructores de la familia, cuyo resultado es el desorden social, destruye la nobleza del nacimiento, los antiguos ritos y los altos valores.
44. Y, Oh Kṛṣṇa, los hombres cuyas virtudes familiares están corrompidas, son condenados al infierno; Así nos ha sido dicho.” (Bhagavad-Gīta, I, 40-44)
El recitado continúa con el dialogo entre Kṛṣṇa y Arjuna. El maestro le enseña que aunque todos los caminos (métodos yogas) son diferentes, su destino principal siempre es el mismo: realizar el Brahman y escapar al ciclo de renacimientos a través de la realización de sí mismo

Enseñanzas del Bhagavad-Gîta

Kṛṣṇa instruye a Arjuna sobre un gran número de dominios, resolviendo, por comenzar, el dilema de Arjuna, la reencarnacion, significando con ellos que las vidas perdidas en la batalla no son verdaderamente perdidas. Entre las instrucciones figuran un gran número de sujetos espirituales, entre los que figuran varios métodos diferentes de yogas –o caminos de devoción.
En los capitulos X y XI, Kṛṣṇa devela a Arjuna que él es en efecto una encarnación del dios Viṣṇu.
“19. Escucha, pues, oh Arjuna, pues voy a revelarte algunas de mis manifestaciones. Solo las principales, pues en verdad, es imposible cantar las glorias de Mi infinita grandeza. No hay un fin para mis divinas manifestaciones en los diferentes órdenes.
20. Yo soy el Espíritu, principio eterno que mora en el corazón de todas las cosas. Soy el principio, el medio, el fin de todos los seres vivos.
21. Entre los hijos de la Luz, Yo soy Vishnu, y entre las luminarias, soy el sol radiante. Soy Marichi, el señor de los vientos y las tempestades, y entre las estrellas de la noche. Yo soy la Luna.” Bhagavad-Gîta, X, 19-21
(…)
“5. Contempla, pues, Oh Arjuna, mis centenares y millares de formas divinas, todas variadas y de innumerables aspectos y colores.
6. Contempla los dioses del sol, los del fuego y los de la luz, los dioses de la tempestad y del relámpago, y los dos luminosos aurigas de los cielos. Contempla, pues, Oh Arjuna, las maravillas nunca vistas hasta ahora.” Bhagavad-Gîta, XI, 5-6

Disciplina de los sentidos, los sentimientos y los pensamientos

Krishna presenta a Arjuna, en efecto, la guerra como una metáfora de confusiones, de dudas, de miedos y de conflictos que preocupan a todas las personas en algún momento de la vida. La Bhagavad-Gita se dirige a esta discordia y enseña los yogas que permiten apaciguarla, el Bhakti yoga, la vía de la devoción del Dios personal, el Jnana yoga o la vía del conocimiento, el Karma yoga o vía de la acción justa. Ségun Krishna, la raíz de todos los males y de todas las confusiones es la agitación del espíritu provocada por el deseo. La sola manera de apagar la llama del deseo, indica Krishna, es calmar el espíritu mediante la disciplina de los sentidos, y la mente, con el dominio de las emociones y de los pensamientos.

Unión e identificación con Brahman. La Liberacion del espíritu.

Evitar la acción (es decir, abstenerse de la batalla) es tan perjudicial como una total indulgencia. Según el Bhagavad-gita, la meta de la vida es de liberar la sensibilidad, la emoción y la mente de sus complejos y concentrarlos en la gloria del alma. Esta meta puede ser realizada por los yogas de la acción, de la devoción y del conocimiento. El texto termina por un canto que expone la doctrina del renunciamiento, que permite al hombre liberarse del samsara, el ciclo de los renacimientos.

“51.Cuando el ojo espiritual y la razón están limpios y en profunda concentración, el alma encuentra la armonía, cerrando las puertas al mundo del sonido exterior y recogiendo igualmente los otros sentidos, una vez que su conciencia ha trascendido la pasión y el odio.
52. Cuando un hombre sentado en la soledad del silencio, sumerge su conciencia en la
meditación y la contemplación, procurando cuidar su salud y no comer demasiado,
deteniendo sus pensamientos y palabras y con su cuerpo relajado, cuando tiene la firme determinación de superar toda tentación y deseo.
53. Libre ya de egoísmos, violencia y orgullo, al igual que de la concupiscencia, ira, y ambición, una vez que ha superado su ego y su personalidad, y el sentimiento de “lo mío”: este hombre ya ha escalado las cumbres más altas, haciéndose merecedor de la unión total con Brahman, Dios.
54. Una vez que se ha unido a Dios, su alma está más allá de las penas y los deseos,
descansando por fin en la paz interior. Imparcialmente da su amor a todos los seres de la creación, pues debido a su ferviente devoción Yo le lleno con mi amor incesantemente.” Bhagavad-Gîta, XVIII, 51-54

El Mahabarata y el Bhagavad Gita
EL yoga en el Bhagavad Gita
Capítulo 1: El desaliento de Arjuna
Capítulo 2: Mundo, ilusión y muerte
Capítulo 3: La acción
Capítulo 4: La sabiduría
Capítulo 5: La renuncia
Capítulo 6: La meditación
Capítulo 7: El discernimiento
Capítulo 8: Lo supremo
Capítulo 9: Entrega y dedicación
Capítulo 10: Las glorias del señor
Capítulo 11: Revelación de la visión divina
Capítulo 12: Yoga de la devoción
Capítulo 13: Conocimiento, campo y conocedor
Capítulo 14: Los tres gunas
Capítulo 15: El señor y su devoto
Capítulo 16: Lo divino y lo demoníaco
Capítulo 17: Las tres clases de fe
Capítulo 18: Liberación