Tarot
Runas
I Ching
Tiradas online Gratis
Tirada Tarot 3 arcanos
Tirada de Runas online
Tirada de I Ching online
Tarot: cuestiones de trabajo y dinero
Tarot: cuestiones sentimentales cuore
 
Astrología Gratis
Carta Natal english
Tránsitos planetarios english
Previsiones english
Sinastria english
 
Página personal
• Coaching
• Esoterismo
• Tarot profesional(*)
* Tiradas avanzadas con las 78 cartas del Tarot
Acceso Página Personal

Nombre de Usuario

Contraseña

 
Home
¿Quiénes somos?
Esoterismo y Adivinación
La buenaventura en internet
Deontología
• Página personal
Magia natural y Wicca
Contacto
 
lughnasadh
1° de agosto (H. Norte)
1° de febrero (H. Sud)
 
N° de visitas:2352485
N° de visitas de hoy:133
N° de conectados:42
 
 
Yoga y Tantrismo
aum
La Filosofía hinduísta
Los darśanas ortodoxos
Filosofia vedânta
Filosofia Samkhya
Bhagavad Gita
Historia del Yoga
El Yoga clásico
Diversos Yogas
Filosofía tántrica
Trika
Escuela Kula
Escuela Krama
Escuela Spanda
Escuela Pratyabhijña
El Hatha Yoga Pradipika
Los chakras y los nadis
El pranayama
• Los maestros modernos
Los Tattvas
Esquema de los Tattvas
Textos samkhya y clásicos
Textos tántricos
Textos Hatha Yoga
glosario yoga
 
Budismo tibetano
El Bardo Thödol
Bardo Thödol actualmente
Yama, señor de la muerte.
 
Publicidad:

Pratyabijña Sastra. Escuela Pratyabijña

La escuela del Reconocimiento, toma de consciencia intuitiva e inmediata

La Pratyabijña es la cuarta escuela Shivaita de Cachemira, la más reciente. Fue fundada al final del siglo IX por Somânanda y sistematizada por su discípulo Utpaladeva que la codificó en el tratado que devino el texto básico de la escuela, las  Estrofas para el reconocimiento del Señor en sí (Ishvarapratyabhijñakarika). abhinavaguptaUtpaladeva también fue el maestro del famoso Abhinavagupta.
La Pratyabhijña es una doctrina muy elaborada y refinada en el plano metafísico y cosmológico, en compensación, busca la espontaneidad y es directa en el único medio que ella preconiza para acceder a lo «sin-acceso»: el Reconocimiento (de ahí el nombre de esta corriente: Pratyabhijña) (1); es decir; la toma de consciencia intuitiva, inmediata, por el corazón, de Shiva en nosotros y en el universo.

Esta identificación del «yo» individual con el «YO» universal no requiere ningún esfuerzo, ningún proyecto, ninguna estrategia. Se expande por si misma tan pronto como el pensamiento deja sus construcciones artificiales. La iluminación no depende de un entrenamiento voluntarista y progresivo, como en la mayor parte de los yogas, sino de una visión instantánea de la naturaleza real de no importa qué objeto percibido. Por su simplicidad vertiginosa, esta «no-vía» (an-upâya) no deja de recordarnos al budismo Zen. (2)

El pensamiento de la escuela Pratyabhijña es accesible a todos, iniciados o no, sin diferencia de sexo, religión, casta o grupo étnico. Aceptando que tenemos los mismos atributos y poderes que Dios, podemos ser omniscientes y omnipotentes. Estamos dotados de una consciencia (caitanya) que es la misma que escribe (o que lee) estas líneas. La omnisciencia y la omnipotencia de la consciencia no tienen nada de extraordinario, simplemente que nada sería posible sin consciencia. De ella depende todo, y ella también es el Señor de todo. En consecuencia, y dado que todo depende de nuestra consciencia, nosotros somos el Señor. La teología se convierte en una ciencia de nuestra verdadera naturaleza.

Utpaladeva pretende demostrar a sus detractores que hay permanencia y perdurabilidad en la consciencia, contrariamente a la idea ilusoria de un ego independiente, separado de los objetos y de los seres humanos que lo rodean. Pero Utpaladeva está de acuerdo con la idea de que nuestras experiencias del mundo son discontinuas y efímeras, aunque agrega que nada sería posible sin una consciencia unificadora y permanente: no hay cambio sin permanencia ni diferencia sin identidad. La conciencia permanente e idéntica subyace como substancia, lo impregna todo y es a la vez como la esencia de todo.

Utpaladeva afirma que la conciencia en sí es evidente y banal, pero que sus cualidades son ignoradas o despreciadas. De allí que los argumentos sobre el reconocimiento para demostrar los poderes de la conciencia: ella no es algo pasivo e indiferente en el cual se reflejan las formas que recibe. Por el contrario, ella es dinámica y original. Es contemplación y conocimiento pero también es actividad y movimiento. El propósito del reconocimiento es descubrir la verdadera naturaleza de la consciencia no solo como pensamiento y percepción sino también como actividad, iniciativa y maleabilidad.

La intencionalidad de la consciencia

Muchos siglos antes que Husserl, Utpaladeva enunció la intencionalidad de la consciencia. De la misma manera que hace posible todo lo que es, la conciencia es siempre una “consciencia de”, la consciencia de un objeto o de la sensación del objeto. La consciencia es inseparable de todo lo que es, la consciencia es el Ser. Dicho de otra manera, la realidad (incluso subjetiva) comporta una dualidad: consciencia y ser o sujeto y objeto. Pero estos dos componente son inseparables: nada existe sin consciencia y toda consciencia es consciencia de algo. Shiva y Shakti son inseparables.

El reconocimiento no es una creencia sino una verificación, por nosotros mismos, del hecho que la consciencia produce nuestro mundo subjetivo y asimismo el mundo público que compartirnos con los otros, puesto que los otros son diferentes “puntos de vista” que el Ser o el universo tiene sobre si mismo. Cada uno es único pero a la vez idéntico a mi mismo en tanto que somos consciencia. Se trata de llevar una nueva mirada sobre lo banal de la consciencia hasta reconocer que ella tiene algo de extraordinario y esencial. Este es el punto de vista de Abhinavagupta sobre el reconocimiento, mentando las ideas de Utpaladeva.

Trika: Las tres etapas de Utpaladeva para alcanzar de la consciencia en sí

Trika significa literalmente “los que hacen tres” y es una expresión usada para referirse a la teoría del reconocimiento (pratyabhijña) característica del shivaismo practicado en el norte de la India. La base de esta teoría son los tres conceptos siguientes:

1- Todo lo que es, es apariencia. Nuestra esencia y la de los objetos que nos rodean es la apariencia, las Luz (prakasha) es la que los hace aparentes, manifiestos y personificados por Shiva.

2- Todo lo que aparece es aprehendido en un acto de consciencia. Todo lo que es, es percibido, sentido, vivido, experimenado y juzgado (vimarsha). Tal es la consciencia personificada por el poder de Shakti.

3-Todo acto de consciencia es un acto libre. Somos libres en el sentido absoluto, dotados del poder de recibir y sentir la infinidad de objetos diferentes de nosotros, sin embargo permanecemos idénticos a nosotros mismos. La multiplicidad en la unidad, el ser diferente en la identidad, es la libertad absoluta (svatantrya) de la consciencia, que provoca el asombro (vismaya, camatkara), la maravilla de la vida.

(1)“La Pratyabhijña es la vía que permite a cada uno de los individuos de recobrar su libertad innata. Revela un nuevo acceso a la libertad última que es reconocida inmediatamente por el “corazón”, lo que le ha dado el nombre de “pratyabhijña” (reconocimiento) al sistema. No se trata ni de la adquisición de algo nuevo ni de un conocimiento (jñana) que lleve a una realidad desconocida, sino de una toma de consciencia del señor omnisciente y todopoderoso hasta en el individuo, en nosotros mismos, en nuestro corazón, del “Yo” del que somos intuitivamente conscientes; de allí la importancia acordada por este sistema al Yo (aham) y al descubrimiento místico de la interioridad, que hace eco al descubrimiento del “atmán”, del , en los tiempos del Upanishad.” LILIAN SILBURN, La Maharthamañjari de Maheshvarananda, introducción pag. 21, Publications de l’Institut de civilisation indienne, Paris, 1995
(2) Fuente: KaliYuga, sitio personal de Javier Rouzaut