El uso del I Ching como oráculo.
El I Ching es un oráculo preciso y potente. Pero buena parte de su lenguaje, de sus referencias y de su vocabulario tradicional son a veces desplazados y en cierta manera incomprensibles para una persona del siglo XXI. El texto original concierne un modelo de vida y de costumbres que han desaparecido hace ya mucho tiempo. Sin embargo ellas evocan imágenes y sentimientos que son los que deben ser tomados en cuenta para su interpretación. Los expertos chinos en la interpretación de los hexagramas dicen que en general uno debe guiarse por lo siguiente: Cuando se hable se debe hacerlo según indica "el juicio" Cuando se actúe se debe hacerlo según las "líneas cambiantes". Cuando se construya algo se debe hacerlo según "la imagen". Cuando se solicite al oráculo, se deben seguir sus indicaciones generales. Quien conozca profundamente los significados de los hexagramas y de los cambios en los trazos del I Ching, podrá penetrar en la intimidad de un acontecimiento y descifrar no solo las causas precisas de una situación, sino también el presente y toda la amplitud de sus consecuencias. Verá el desarrollo y el movimiento posible de esa situación, la evolución de las cosas y el comportamiento de las personas. Los consejos del I Ching son de una profunda sabiduría. Siguiendo esos consejos podrás saber cómo hacerte dueño de la situación y cómo dominar su evolución para que lleve al resultado más conveniente. Ideal como orientación y previsión de resultados, una consulta al I Ching con una buena interpretación tendrá un gran valor para aclararte la situación actual, para resolver un problema difícil, para armonizar y encuadrar un proyecto. Además te dará toda la fuerza de la sensatez y la inspiración de la sabiduría china ancestral.
Cuando habla del “bien” y del “mal” no se los debe interpretar según un código moral determinado sino que el “bien” se refiere a “lo conveniente” y el “mal” a “lo inconveniente” en una situación particular. Este aspecto interesante hace que el I Ching pueda aconsejar sobre ciertas situaciones complejas. Por ejemplo, el hexagrama 43, la irrupción. “Es conveniente tener un lugar adonde ir” significa que es “conviene tener en claro la meta a la cual uno se dirige”. “Ver al gran hombre” significa “pedir consejo a alguien a quien uno respeta y tiene confianza”. El suroeste es la región de la retirada, el noreste la del avance. Por ejemplo: el juicio, hexagrama 39 (el obstáculo) “Atravesar la gran corriente” o “atravesar las grandes aguas” son empresas riesgosas. A veces el I Ching aconseja arriesgarse o no… Por ejemplo en los trazos 5° y 6° del hexagrama 27 (Las comisuras de los labios) Saber más sobre el I Ching: |

