El horóscopo.
Un horóscopo, denominado también carta astral o natal, es más bien una imagen del cielo tal como se veía en el lugar y en el momento en que nacimos. El término horóscopo viene del griego “hora” = hora y “skeptomai” = observar. La interpretación de esta imagen es en realidad el segundo paso, ya que en primer lugar hay que llevar a cabo extensos cálculos para determinar las posiciones de los planetas que constituyen la base de esa interpretación. Hasta hace algunos años se necesitaba hacer largos cálculos para contruir una carta astral. Era indispensable estar munido de las éfemérides para conocer la posición del sol, la luna y los planetas en una fecha determinada. Hoy en día todo se ha vuelto más facil gracias a la informática. No solamente hay programas que calculan la carta astral en un tiempo mínimo, sino también hay interpretaciones ya hechas sobre las situaciones planetarias. Los retornos solares, las sinastrías, los compósitos y los tránsitos son mucho más rápidos de hacer y con un riesgo menor de error. Sin embargo, para empezar vamos a explicar algunos de los términos utilizados y probablemente desconocidos para la mayoría de nuestros lectores: El núcleo de la astrología es la Carta Natal, porque es la base para todos los demás cálculos específicos y detallados. Podríamos definir la carta natal como “un gráfico codificado de nuestra personalidad” que nos ofrece informaciones acerca de nuestras tendencias, sentimientos, talentos, debilidades y ansiedades. En la era de la psicología moderna no se interpreta el significado de un horóscopo como un destino inalterable, sino como un abanico de posibilidades y desafíos, los cuales hay que aceptar para realizar y vivir todo el potencial indicado en la carta natal.
Un Horóscopo Solar se utiliza para analizar un año específico de nuestra vida. En primer lugar, se calcula el momento exacto en el cual el Sol regresa ese año a la misma posición que tuvo durante nuestro nacimiento. Entonces, se calcula un nuevo horóscopo para este tiempo. La técnica de la Sinastría y un Horóscopo Compuesto nos permiten analizar la relación entre dos o más personas. En la sinastría se superponen los horóscopos de las personas involucradas para ver los aspectos de los planetas de ambos y la situación de los planetas de una persona en las casas de la otra. Un horóscopo compuesto combina ambas cartas natales en una nueva, calculando los puntos medios entre dos planetas iguales, es decir, el punto medio entre el Venus de él y de ella. Un horóscopo de Tránsitos sirve para obtener aquello que la gente en general entiende como astrología: una visión del futuro. En esta técnica se relaciona la posición actual de los planetas con su posición natal. En todo horóscopo se interpretan básicamente la posición de los Planetas, las Casas y los signos. Así, una vez comprendidos los principios globales y las energías fundamentales de la astrología, podemos dar un significado general a cualquier horóscopo.
Pero porqué debemos confiar en que la observación de los astros dentro de ciertos esquemas artificiales puedan decirnos algo sobre nuestra vida en la Tierra? En realidad hay un concepto filosófico sobre el cual se basa esta creencia. Y es que ningún elemento del Universo, ningún ser que lo habite ni ninguna acción debe ser considerada como un suceso aislado. El principio que relaciona al microcosmos y el macrocosmos puede enunciarse como “lo que está abajo es una imagen de lo que está arriba”, pero nada permite afirmar la certeza racional de este principio metafísico. Pero si lo aceptamos, como consecuencia de él se desprende que el momento de nacimiento dejará en el individuo los trazos indelebles del destino ligados al universo a través del movimiento de los astros. |
